Imaginá vivir en un lugar hermoso, rodeado de naturaleza, con tu familia disfrutando de un espacio propio. Pero hay un problema invisible que acecha bajo tus pies: cada vez que tirás la cadena del inodoro, lavás los platos o te duchás, esas aguas residuales no van a ninguna red cloacal. Van directo a un pozo ciego que contamina silenciosamente las napas freáticas de donde vos mismo extraés el agua que tomás. Descubrí la importancia del tratamiento de aguas residuales.
En este artículo vas a descubrir:
- Por qué el tratamiento de aguas residuales es fundamental para el cuidado del planeta
- Cómo funcionan los biodigestores y en qué se diferencian de las fosas sépticas
- Los beneficios ambientales y económicos de instalar un biodigestor
- Qué capacidad necesitás según tu vivienda o industria
- Por qué el Biodigestor Autolimpiable Rotoplas es la mejor inversión para zonas sin cloacas
Esto no es un escenario hipotético sino la realidad de millones de argentinos que viven sin acceso a red cloacal. Según datos oficiales del Ministerio de Obras Públicas, el 40% de la población argentina no tiene desagüe cloacal. En zonas rurales dispersas, esta cifra trepa al alarmante 65.2%. Y en provincias como Misiones, solo el 26.6% de los hogares están conectados a redes cloacales.
¿Las consecuencias? Contaminación de napas subterráneas con nitratos, bacterias (como Escherichia coli), y agentes patógenos que provocan diarrea, enfermedades de transmisión hídrica, y en casos extremos, la muerte de lactantes por metahemoglobinemia (enfermedad del bebé azul).
Pero hay una solución probada, económica y amigable con el medio ambiente: el Biodigestor Autolimpiable de Rotoplas. Se trata de un sistema que trata las aguas residuales de forma eficiente, evita la contaminación de las napas freáticas y beneficia al planeta.
No continúes contaminando el agua que toman tus hijos. Seguí leyendo y descubrí cómo el tratamiento adecuado de aguas residuales puede cambiar tu vida y proteger el futuro de todos.
El grave problema de las aguas residuales en Argentina
Argentina enfrenta una crisis silenciosa de saneamiento. Mientras que en las grandes ciudades como Buenos Aires Capital el 98.5% de los hogares tienen acceso a red cloacal, en el interior del país la situación es dramáticamente diferente.
¿Qué pasa con las aguas residuales sin tratamiento?
Cuando no hay red cloacal, las familias recurren a pozos ciegos o fosas sépticas convencionales. El problema es que estos sistemas:
1. Contaminan las napas freáticas: Los líquidos cloacales se filtran al suelo y llegan a las capas subterráneas de agua. Investigadores del CONICET como Miguel Auge (doctor en Geología) advierten que en algunas zonas del AMBA, los niveles de nitratos en el acuífero Puelche duplican los mínimos permitidos. Estas sustancias derivadas de residuos cloacales son muy estables y pueden perdurar cientos de años en el agua.
2. Generan enfermedades de transmisión hídrica: Según un relevamiento del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENOHSA) en La Matanza, en 1992, ocho de cada cien niños contraían diarrea. Para 2004, la cantidad se había incrementado en un 75%. Hoy, más de 400 mil niños contraen esta enfermedad evitable por año. Los casos de diarrea en mayores de 5 años son diez veces superiores a los observados en 1992.
3. Provocan contaminación microbiológica: La presencia de Escherichia coli (indicativa de contaminación fecal), nitratos, mercurio, bacterias y cromo en análisis bromatológicos es alarmante. La ingesta de agua con elevadas concentraciones de nitratos puede provocar metahemoglobinemia (enfermedad del bebé azul), que puede causar la muerte de lactantes.
4. Convierten ríos y arroyos en cloacas a cielo abierto: Como explica la docente Beatriz Curtino en un informe sobre Misiones, en muchos casos los hogares ni siquiera tienen pozos negros adecuados, por lo que los arroyos terminan siendo cloacas a cielo abierto, especialmente en barrios marginales al borde de cursos de agua.
5. Afectan a los más vulnerables: La población de menores recursos, que realiza pozos domiciliarios de poca profundidad (entre 12 y 30 metros) por ser menos costosos, es la más afectada. Esos pozos extraen agua de napas contaminadas por sus propios efluentes. Es un círculo vicioso de contaminación y enfermedad.
El biodigestor como herramienta ecológica de primera línea
Según expertos en tratamiento de aguas, el biodigestor domiciliario representa “una de las soluciones más equilibradas entre eficiencia, sostenibilidad y viabilidad económica para viviendas fuera del sistema cloacal”. Es, sin exagerar, una evolución necesaria en el saneamiento doméstico.
Los beneficios ecológicos más destacados incluyen:
- Reducción del riesgo de contaminación de napas: Gracias al mejor tratamiento del efluente, disminuye la posibilidad de infiltración de agentes patógenos en capas subterráneas
- Menor emisión de gases: El proceso biológico anaeróbico no genera malos olores ni libera gases tóxicos al ambiente
- Evita el uso de químicos: El proceso es 100% biológico, basado en bacterias naturales que degradan materia orgánica
- Promueve la reutilización de residuos: El lodo estabilizado tiene potencial uso agrícola
¿Qué es un biodigestor y cómo funciona?
Un biodigestor es un sistema de tratamiento biológico diseñado para procesar las aguas residuales generadas en una vivienda —principalmente las provenientes del inodoro (aguas negras) y del lavado (aguas jabonosas)— mediante procesos anaeróbicos, es decir, sin la presencia de oxígeno.
Biodigestor vs. Fosa séptica
- Fosa séptica convencional: – Simplemente decanta los sólidos (separa por gravedad) – Retiene grasas y sólidos en una cámara – El efluente sale con carga orgánica alta (todavía contaminante) – Requiere limpieza frecuente (cada 1-2 años) – Mayor riesgo de contaminación de napas
- Biodigestor: – Reduce activamente la carga orgánica del efluente – Utiliza filtros biológicos internos que favorecen la actividad de microorganismos – Las bacterias degradan la materia orgánica, transformándola – El efluente sale más claro, menos contaminante, más seguro – Menor frecuencia de limpieza (cada 3-5 años en biodigestores autolimpiables) – Mayor capacidad filtrante, ideal cuando existe exigencia ambiental
¿Cómo funciona el biodigestor paso a paso?
El funcionamiento de un biodigestor se basa en procesos biológicos anaeróbicos, en los que bacterias descomponen los residuos orgánicos presentes en las aguas negras y grises. El sistema está compuesto por varias cámaras selladas:
1. Cámara de ingreso (entrada): Las aguas residuales entran al biodigestor. Aquí se realiza una primera sedimentación de los sólidos pesados que caen al fondo por gravedad.
2. Cámara de digestión anaerobia: Los desechos cloacales son degradados por microorganismos que actúan en ausencia de oxígeno. La materia orgánica se transforma en: – Lodos que se depositan en el fondo – Masa líquida en suspensión que asciende – Biogás (en pequeñas cantidades, contenido en el sistema)
3. Cámara de filtro biológico: La masa líquida asciende e ingresa en el biofiltro. Aquí, elementos filtrantes especiales (como las esferas Biolam, placas ELIP, o medios granulares según la marca) retienen por completo las materias contaminantes e impurezas restantes. Las bacterias adheridas a estos medios filtrantes finalizan el proceso de degradación.
4. Salida del efluente tratado: El agua que sale del biodigestor ya ha pasado por tratamiento primario completo. Tiene una carga orgánica mucho menor, es más clara, y puede: – Dispersarse a través del suelo (en pozo de absorción o infiltración) – Dirigirse a un pozo ciego (que durará mucho más sin saturarse) – En algunos casos, con tratamiento secundario adicional (como humedales artificiales), el agua puede infiltrarse en el suelo cumpliendo con valores estandarizados
5. Sistema autolimpiable (ventaja clave del Rotoplas): El Biodigestor Autolimpiable Rotoplas tiene una característica única: sistema de autolimpieza. Esto significa que solo necesitás abrir una llave para extraer los lodos residuales acumulados en el fondo. No requiere equipo electromecánico como bomba o camión de desazolve, eliminando costos adicionales de mano de obra especializada.
El Biodigestor Autolimpiable Rotoplas: una solución para zonas sin cloacas
En Argentina, donde millones de personas viven sin acceso a red cloacal, el Biodigestor Autolimpiable Rotoplas se ha consolidado como la solución más eficiente y económica para el tratamiento de aguas residuales domiciliarias.
¿Por qué elegir Rotoplas?
1. Único producto patentado: El Biodigestor Autolimpiable Rotoplas es el único producto patentado que permite sustituir de manera más eficiente el uso de fosas sépticas convencionales.
2. Realiza tratamiento primario completo: Capaz de realizar un tratamiento de aguas residuales a beneficio del medio ambiente y sin contaminar las napas freáticas. El proceso anaerobio separa líquidos de grasas para un tratamiento primario efectivo.
3. Evita fisuras y filtraciones: Su exclusiva formulación de polietileno rotomoldeado en una sola pieza evita fisuras, grietas y filtraciones. A diferencia de tanques de cemento o fibrocemento que pueden agrietarse con el tiempo, el biodigestor Rotoplas mantiene su integridad estructural durante toda su vida útil.
4. Funcionamiento autónomo: No requiere electricidad para funcionar. No necesita productos químicos para tratar el agua. Todo el proceso es biológico y natural, basado en bacterias anaeróbicas que ya están presentes en los efluentes.
5. Fácil instalación: Instalando un Biodigestor Rotoplas, los problemas de pozos saturados, rebals es y contaminación se resuelven en pocos pasos, sin emplear mano de obra especializada. El manual de instalación es claro y puede ser realizado por un plomero o gasfitero local.
6. Sistema autolimpiable (ahorro de mantenimiento): La característica más destacada: solo necesitás abrir una llave para extraer los lodos residuales. Esto se hace típicamente cada 12-24 meses según el uso. No requieres contratar camión atmosférico frecuentemente (como con fosas sépticas que necesitan limpieza cada 6-12 meses), lo que ahorra costos significativos a largo plazo.
7. Amigable con el entorno: El biodigestor Rotoplas beneficia el cuidado del medio ambiente, evita la contaminación de los mantos freáticos, y aporta puntos para certificación LEED al ser un producto sustentable.
Capacidades disponibles según tus necesidades
Rotoplas ofrece biodigestores en 5 capacidades para adaptarse a las diferentes necesidades:
| Modelo | Solo aguas negras | Aguas negras + jabonosas | Oficinas | Industria |
| BDR 600 L | 5 personas | 3 personas | 20 personas | 6 personas |
| BDR 950 L | 7 personas | 4 personas | 32 personas | 9 personas |
| BDR 1300 L | 10 personas | 5 personas | 50 personas | 13 personas |
| BDR 2000 L | 17 personas | 8 personas | 75 personas | 21 personas |
| BDR 3000 L | 25 personas | 12 personas | 100 personas | 30 personas |
¿Cómo elegir la capacidad correcta para ti?
- Para hogares: – Familia de 3-4 personas (solo baño): BDR 600 L es suficiente – Familia de 4-5 personas (baño + cocina/lavadero): BDR 950 L o BDR 1300 L – Familia numerosa o vivienda multifamiliar: BDR 2000 L o BDR 3000 L
- Para oficinas pequeñas: – Hasta 20 empleados: BDR 600 L – Hasta 50 empleados: BDR 1300 L – Hasta 100 empleados: BDR 3000 L
- Para industrias o emprendimientos: – Hasta 13 trabajadores: BDR 1300 L – Hasta 30 trabajadores: BDR 3000 L – Más de 30 trabajadores: Consultar por biodigestores de mayor volumen
Nota importante: Si conectás solo aguas negras (inodoros), la capacidad del biodigestor se aprovecha mejor. Si conectás aguas negras + jabonosas (lavadero, cocina), necesitás un biodigestor de mayor capacidad o idealmente instalar una cámara séptica previa que retenga sólidos y grasas, aliviando el trabajo del biodigestor.
También te interesa leer: Ventajas de un Biodigestor vs un pozo negro
El biodigestor y los humedales artificiales: saneamiento ecológico completo
Para quienes buscan el máximo nivel de tratamiento de aguas residuales con enfoque ecológico, se puede combinar el biodigestor con un sistema de humedales artificiales.
Según investigación del CIC (Comisión de Investigaciones Científicas) de Buenos Aires, los sistemas de tratamiento biológico más completos constan de:
- Etapa 1 – Tratamiento primario (Biodigestor o cámara séptica): Retiene sólidos y grasas para eliminarlos del efluente. Se separan partículas sólidas por sedimentación y grasas/aceites por flotación. Bacterias anaeróbicas se alimentan de esos contaminantes.
- Etapa 2 – Tratamiento secundario (Humedales artificiales): El agua pasa lentamente por un sistema de humedales artificiales con plantas nativas de la zona. El agua circula por un sustrato (piedra partida o escombro), se va limpiando y las plantas metabolizan todos los contaminantes, transformándolos. A la salida del sistema, el agua ya se puede infiltrar en el suelo cumpliendo con valores estandarizados permitidos, sin generar impacto en el ambiente.
Este tipo de tecnología basada en la naturaleza se puede construir en barrios populares del AMBA y otras zonas, ayudando a reducir la contaminación de napas y arroyos.
Conclusión: cuidá el planeta, protegé tu familia, invertí inteligente
El tratamiento de aguas residuales no es un lujo ni una opción. Es una necesidad urgente en un país donde el 40% de la población no tiene acceso a red cloacal, donde más de 400 mil niños contraen diarrea cada año por agua contaminada, y donde las napas freáticas de millones de argentinos están en riesgo por efluentes sin tratar.
Cada día que pasa sin tratar tus aguas residuales es un día más de contaminación silenciosa. Cada vez que tirás la cadena, estás agregando agentes patógenos, nitratos y bacterias a las napas de las que quizás vos mismo extraés agua.
No esperes a que las napas de tu zona estén completamente contaminadas. No esperes a que tus hijos contraigan enfermedades evitables. No esperes a que las autoridades te obliguen con multas o clausuras.
Invertí en un biodigestor hoy. Estás invirtiendo en: – La salud de tu familia – La protección del planeta para futuras generaciones – La valorización de tu propiedad – Tu autonomía y tranquilidad
Visitá la página del Biodigestor Autolimpiable Rotoplas y descubrí qué capacidad se adapta a tu vivienda, comercio o industria. También podés buscar distribuidores autorizados Rotoplas en tu zona que te asesoren personalizadamente y te ayuden con la instalación.
El agua es vida. ¿Qué esperás para proteger lo que más importa?
Preguntas frecuentes sobre biodigestores
¿El biodigestor genera mal olor?
No. El biodigestor queda completamente hermético y enterrado. El proceso anaeróbico (sin oxígeno) dentro del tanque no genera olores perceptibles al exterior. Solo al abrir la tapa de registro para inspección podrías percibir un leve olor, pero durante operación normal no hay olores.
¿Puedo tirar papel higiénico al biodigestor?
Sí, siempre y cuando instales una cámara séptica antes del biodigestor. La cámara séptica retiene el papel higiénico en primera instancia, evitando que obstruya el biofiltro del biodigestor. Si conectás directo sin cámara séptica, el papel puede provocar obstrucciones. Esta es una recomendación de varios fabricantes argentinos.
¿Cada cuánto se debe limpiar el biodigestor?
El Biodigestor Autolimpiable Rotoplas se limpia típicamente cada 12-24 meses según el uso. Solo necesitás abrir la válvula de autolimpieza, extraer los lodos, y rellenar con agua limpia. No requiere camión atmosférico.
¿El biodigestor necesita electricidad?
No. El biodigestor funciona de forma completamente autónoma, sin electricidad. El proceso biológico ocurre naturalmente gracias a bacterias anaeróbicas.
¿Funciona en climas fríos?
Sí. Al estar enterrado, el biodigestor mantiene una temperatura relativamente estable incluso en invierno. Las bacterias anaeróbicas funcionan en un amplio rango de temperaturas. Puede haber una ligera reducción de eficiencia en climas muy fríos, pero el sistema sigue funcionando.
Fuentes consultadas
Organismos oficiales argentinos:
Ministerio de Obras Públicas de Argentina. “Informe de coyuntura sobre Acceso e igualdad al agua y al saneamiento”. Dirección Nacional de Agua Potable y Saneamiento (DNAPyS). Disponible en https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/informe_de_coyuntura_sobre_acceso_e_igualdad_al_agua_y_al_saneamiento_0.pdf
INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos). Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2022. Cobertura de red cloacal por provincia. Citado en https://radioup.com.ar/misiones-provincia-menos-cobertura-cloacas-del-pais/
Investigación científica argentina:
CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas). Miguel Auge (Doctor en Geología, investigador). Contaminación de acuíferos subterráneos en Argentina. Citado en https://acij.org.ar/cuando-el-mapa-de-la-inequidad-se-refleja-en-el-agua-la-nacion/
CIC (Comisión de Investigaciones Científicas de Buenos Aires). “Un sistema ecológico para tratar aguas residuales domiciliarias”. Sistemas de humedales artificiales. Disponible en https://www.cic.gba.gob.ar/un-sistema-ecologico-para-tratar-aguas-residuales-domiciliarias/
Organizaciones y ONGs:
ACIJ, CELS, Cohre. Informe sobre inequidad en acceso al agua en AMBA. Citado en https://acij.org.ar/cuando-el-mapa-de-la-inequidad-se-refleja-en-el-agua-la-nacion/
ENOHSA (Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento). Relevamiento de diarrea en La Matanza (1992-2004). Citado en https://acij.org.ar/cuando-el-mapa-de-la-inequidad-se-refleja-en-el-agua-la-nacion/

