¿Qué características tienen las plantaciones de arroz?
Desde hace miles de años, el cultivo de arroz se lleva a cabo en distintas regiones del mundo. Sus inicios se remontan a Asia, probablemente en la India por la abundancia de arroz silvestre. De ahí en adelante, el cultivo de arroz se consolidó como una de las siembras más importantes del mundo.
En este artículo te contamos sobre el cultivo de arroz: cómo se hace, cuáles son sus características y procesos. Para que conozcas más sobre este mundo y sin importar qué tan profesional seas como agricultor, tengas mucha o poca experiencia, la información que vamos a compartirte a continuación te será muy importante.

Procesos a seguir en el cultivo del arroz
Como sucede con todas las siembras, es importante seguir una serie de procedimientos y métodos para asegurarnos buenos resultados. Si hablamos más específicamente sobre el cultivo de arroz es importante seguir tres procesos.
La preparación del terreno
Esta es una de las claves más importantes para asegurarnos un buen cultivo de arroz: la correcta preparación del terreno. Te recomendamos que sea un terreno nivelado con una pendiente no mayor a uno por mil.
En cuanto a las tareas de preparación del terreno para el cultivo de arroz, dependerá del sitio donde vamos a sembrar, hay algunos terrenos que necesitan más trabajo que otros. Pero sí podemos decir que todos necesitan trabajo antes de la siembra.
Hay algunos agricultores que no realizan tareas de fangueo porque utilizan un tractor con ruedas de jaula, entonces se impone el fangueo de forma natural.
La siembra de arroz
Hay varias formas de hacer una siembra de arroz, entre ellas podemos nombrar la siembra por máquina, avión, a mano y a voleo. Cada agricultor podrá elegir aquella que sea más conveniente según el caso.
Si hablamos de la dosis de semillas por hectárea, hay un promedio de 140 a 180 kg. Si vamos a realizar una siembra temprana se recomienda aumentar la cantidad de semillas. Todas las semillas del cultivo del arroz generarán un número de tallos por metro cuadrado que formarán sus debidas espigas, y así se madurarán de manera uniforme.
Una recomendación: las semillas se siembran en un terreno inundado a unos 5 centímetros de altura. No debemos hacer una siembra profunda de las semillas porque estas no nacerán, si vamos a regarlas a través de un avión deberá ser un día sin viento y a poca altura.
Labor de riego y cuidado para la productividad
Una vez que la semilla esté en el terreno comenzarán las tareas de cultivo. En primer lugar estarán las de riego, el nivel del agua tiene que ser el adecuado, evitando que sea mayor a la proporción de su crecimiento. Después vendrán las tareas de cuidado, en este punto tendremos que contar con la aplicación de herbicidas para poder eliminar las plagas que haya en el terreno.
Tiempo de la recolección
Una vez que el arroz comience a granar, debemos suspender el riego. Muchos agricultores recomiendan morder el grano para saber el estado de maduración, podemos saber el punto exacto cuando sea imposible partirlo con los dientes de forma sencilla.
En cuanto a la recolección del cultivo de arroz, dependerá de los métodos que elija cada agricultor. Si contamos con pequeñas cantidades se puede hacer la cosecha a mano pero si tenemos varias hectáreas se recomienda hacerlo con máquina. Luego de la recolección, se integra la cosechadora para quemar el rastrojo y mover el barro con el rodamiento especial.
El procedimiento de cultivo del arroz es largo y significa bastante trabajo. Pero si se obtienen buenas recompensas, cada agricultor decidirá cuál método es mejor y qué maquinarias utilizará para el beneficio de la siembra.

Características principales para cultivar arroz
Antes de comenzar a plantar, debemos tener en cuenta algunas características importantes para garantizarnos un buen cultivo de arroz.
El clima
La mayor cantidad de cultivos de arroz se encuentran en climas tropicales, pero también se pueden encontrar en regiones con humedad subtropical o climas templados. Si hablamos de lo ideal, el arroz debería cultivarse a unos 2500 metros sobre el nivel del mar. Las precipitaciones también pueden condicionar una buena siembra.
La temperatura
Para la correcta germinación del arroz se necesitan temperaturas con un mínimo de 10 a 13 grados y que la temperatura máxima no vaya por encima de los 40°. Suele tener su mejor condición en temperaturas que oscilan entre los 30 y 35°.
Al principio la temperatura óptima es de unos 23° y con un mínimo de 7°. Si en esta etapa el cultivo de arroz sufre temperaturas demasiado elevadas, el grano es más susceptible a algunas enfermedades.
Para la floración puede aumentar la temperatura siendo la óptima unos 30°, pero nunca debe llegar a los 50°, si esto sucede lo más común es que no se produzca la floración. En esta etapa las temperaturas bajas que puede haber por la noche son favorables para la correcta maduración de los granos.
Suelo
Hay muchos tipos de suelos donde se puede cultivar el arroz. Las texturas pueden ir desde las más arcillosas hasta las más finas. La mejor condición podemos encontrarla en la tierra húmeda en llanuras inundadas de ríos.
Si vamos a cultivar el arroz en terrenos de suelo fino, este se elabora con más dificultad, pero son más fértiles por su bajo contenido de arcilla, nutrientes y altas materias orgánicas. La textura de los suelos tiene un papel muy importante en el cultivo de arroz como así también el manejo del riego, los fertilizantes, etc.
El riego
Una de las características que debemos tener en cuenta es el sistema de riego. Esto dependerá de cada agricultor, lo que considere oportuno para el terreno y el clima. Considerar las ventajas y desventajas de cada sistema hará que sea posible tomar una buena elección según lo que necesite nuestro cultivo.